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Por el 26/11/2015

¿ES BUENO QUE EL BEBÉ DUERMA CON NOSOTROS?

El colecho, en su práctica habitual o puntual, es un asunto que sigue abriendo a lo largo del tiempo un debate entre detractoras y partidarias. En primer lugar entendemos por colecho la práctica en la que los bebés o niños pequeños duermen en la cama con sus padres. El origen de esta práctica tiene bastante logica puesto que se remonta al siglo XIX cuando en las casas no había varios dormitorios, ni siquiera cunas.

Actualmente es habitual en muchas partes del mundo  simplemente para mantener al niño caliente durante la noche por ejemplo, pero comienza a ponerse de nuevo en auge a raíz de las doctrinas que defienden la crianza con apego, la educación saludable y en definitiva tendencias más naturistas.

Sea cual sea la decisión de los padres al respecto es importante estar informado, tomar determinadas precauciones y aplicar el sentido común.

La Asociación Española de Pediatría aporta de manera objetiva una información y consejos muy importantes en cuanto a la realización del colecho y el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante.

En este sentido se detallan aspectos positivos a esta práctica:

  • Ayuda al mantenimiento de la lactancia materna y ésta tiene  un efecto protector frente al síndrome de muerte súbita del lactante.
  • Facilita las tomas nocturnas del bebé.
  • Se reduce la frecuencia y la duración del llanto del bebé.
  • Ayuda a la conciliación del sueño del niño y sincroniza sus ciclos con el de la madre.
  • Potencia el vínculo afectivo entre padres e hijos.

Pero también se considera que puede aumentar el riego de SMSL si no te tienen en cuenta ciertas recomendaciones fundamentales:

  • Hay mayor riesgo si son lactantes de menos de tres meses de edad.
  • Si se trata de bebés prematuros y de bajo peso.
  • Asegurarse que el niño no puede caerse de la cama ni quedarse atrapado en algún hueco
  • Acostar al bebé boca arriba y no cubrir su cabeza.
  • Evitar el uso de mantas con pelo, cojines, peluches, etc.
  • Mantener una temperatura media en la habitación, no calentarla en exceso.
  • Utilizar un colchón plano y firme, nunca colchones de agua, sofá o sillones.
  • Surgen un posible riesgo de asfixia sobre todo en bebés que no son amamantados.
  • Si el niño asocia el sueño con la presencia de los padres pueden surgir dificultados para que concilie el sueño en otros momentos como la siesta o cuando sus padres no están presentes.

En caso de optar por el colecho de manera habitual o de realizarlo en algunas ocasiones, se deben seguir determinadas precauciones. Por ejemplo, no compartir la cama con el bebé si:

  • Se han consumido bebidas alcohólicas, drogas o somníferos.
  • Se padece alguna enfermedad de lenta respuesta o si se está bajo efectos de medicamentos.
  • Se es fumador. Nunca fumar en la habitación donde duerme el niño.
  • Se está en un estado de cansancio extremo.
  • Se tienen mascotas que suelan meterse también en la cama.

 

 Fuente: Comité de Lactancia Materna de la AEP, Grupo de Trabajo para el Estudio de la Muerte Súbita Infantil de  la AEP . Año de edición 2014.