Segundo mes de bebé

Posted by admin at 10:00 AM on Jun 1, 2018

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Los cólicos

Puede suceder que tu hijo explote repentinamente en un llanto inconsolable que dure horas sin razón aparente y que suceda a menudo en momentos específicos del día, principalmente por la noche.
La causa más frecuente de estas crisis son los cólicos, estos pueden aparecer tanto en los primeros días de vida del recién nacido como mas tarde, en uno o dos meses, pero normalmente desaparecerán alrededor del tercer o el cuarto mes de vida de tu pequeño/a. Estos gases que se acumulan en la barriga de tu bebé le causan dolor e irritabilidad. Las causas pueden ser muchas y, a menudo, conectadas entre sí. Una de las principales causas parece ser la inmadurez gastrointestinal.

Si el llanto comienza temprano en la noche y el bebé llora desesperadamente, flexionando sus piernecitas en el abdomen con un movimiento de "bicicleta", seguramente se traten de los temidos "cólicos". 


Pequeños remedios para los cólicos

Existen algunos remedios, a continuación te contamos algunas sugerencias, pero recuerda que cada niño es distinto a la hora de encontrar la mejor solución para tu hijo. 
Lo primero es mantener la calma y trata de estar tranquila. El contacto físico con tu bebé es importante: acunarlo, abrazarlo, esto te ayudará a calmarlo. Intenta ponértelo boca abajo masajeando su abdomen para tratar de expulsar el aire. También tratea de reducir los ruidos fuertes y la luz demasiado brillante. Puedes ofrecer la mama al bebé o, si se niega, el chupete o bañar al bebé con agua tibia. Si el problema no mejora, habla con tu pediatra el podrá sugerirte la mejor forma de tratar los cólicos.


Regurgitación

La regurgitación, como el cólico, también es casi siempre fisiológica, ligado a la inmadurez de la "válvula" entre el esófago y el estómago que impide que la leche ingerida regrese a ella. La inmadurez de esta válvula lleva al bebé a expulsar pasivamente un poco de leche durante o inmediatamente después de la alimentación. Es diferente del vómito real que concierne a la leche que ya ha llegado al estómago y se expulsa activamente, es decir en un chorro.

La regurgitación fisiológica debería disminuir a los cinco meses. Si tu hijo tiene un aumento de peso regular, la regurgitación no presenta ningún problema, y tu pediatra seguramente te tranquilizará si le consultas.
Sin embargo, también puedes tomar algunas pequeñas precauciones. En primer lugar, mantener al bebé en una posición favorable para la digestión, para evitar el ascenso de la leche y la saliva. Después de alimentar a tu bebé sostenle en posición vertical durante unos 15 minutos, o si lo acuestas colocándole con la cabeza levantada 30 grados, por lo que la leche puede permanecer en el estómago durante la digestión y la válvula pueda cumplir con su función. El comienzo del destete con la introducción de alimentos sólidos en la dieta del niño promoverá aún más la desaparición del fenómeno. En casos aún más importantes y persistentes que puedan causar irritación en el esófago del bebé, el pediatra podrá señalar soluciones específicas y si es necesario también medicamentos adecuados a cada caso.


La cuna

Dormir bien es muy importante para todos, pero sobre todo para tu hijo. En las primeras semanas de vida, los bebés duermen un promedio de entre 16 y 18 horas, mientras que a partir del segundo mes duermen 12h. Ten en cuenta, sin embargo, que la necesidad de dormir varía en cada niño.
Durante el primer mes, el ritmo sueño-vigilia aún no se ha adquirido y la lactancia materna y la frecuencia de las alimentaciones aún no se han estabilizado. Es por esto que las noches pueden ser difíciles para madres y padres ya que es normal despertarse para amamantar a tu pequeño a cualquier hora. Sin embargo, desde el segundo mes, puedes tratar de hacer que el bebé se alimente por las noches alargando la interrupción entre uno y otro, haciéndole esperar un momento antes de satisfacer su demanda siempre y cuándo esto no sea un suplicio para tu bebé. Esto también ayudará al bebé a tomar el ritmo adecuado de sueño y vigilia. En el caso de bebés que duermen mucho durante el día, puede ser útil despertarlos de vez en cuando para poder concentrar más el descanso durante la noche. Recuerda que se debes dormir al bebé, para evitar SIDS (Síndrome de muerte súbita del lactante), en posición supina, es importante por lo menos hasta el sexto mes de vida.


Comunícate con tu hijo

La atención de los padres a menudo se centra principalmente en los aspectos más prácticos del cuidado del bebé, especialmente en el caso de los padres primerizos. Pero nunca debes olvidar aprender a comunicarte con tu hijo, acariciarlo, sostenerlo en tus brazos, acunarlo... son aspectos tan importantes como alimentarlo. El baño, especialmente cuando el bebé es pequeño y pasa la mayor parte del tiempo durmiendo, puede convertirse en uno de los principales momentos de comunicación emocional. Se puede hacer todos los días si este es un momento relajante y agradable.
Cada momento con tu hijo puede, sin embargo, convertirse en una oportunidad para la relación y la comunicación. El cambio de pañales y la lactancia materna también son oportunidades valiosas para mostrar su afecto, jugar, hablar y disfrutar cada momento juntos. Recuerde que el llanto de un recién nacido siempre es una solicitud de ayuda que debe ser aceptada por los padres. La idea de que apoyar estas solicitudes del niño significa hacerle crecer "malcriado" es un legado de una época pasada, en la que no se tuvo en cuenta el bienestar emocional del recién nacido.


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