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Por el 1/12/2017

LA MAMÁ… Y EL PAPÁ: Cuidado postparto

Cuidado postparto:
Cambios físicos durante el puerperio

Cuidados en casa

Sentirse dolorida durante los primeros días tras el parto es algo muy habitual.
Algunos de los síntomas más habituales son:

• Entuertos: el útero comienza a contraerse para recuperar su tamaño y estado habitual por lo que es posible que algunas contracciones molesten, sobre todo durante la lactancia. Son molestias que duraran unos días;
• También pueden aparecer sangrados (llamados loquios) con el fin de eliminar las secreciones que se originan al cicatrizar la herida dejada por la placenta. Aparecen durante las primeras semanas, después poco a poco irán disminuyendo y adquirirán un aspecto de flujo normal;
• Cicatriz (en la zona genital por la episiotomía o abdominal por la cesárea). Puede que te duela al moverte, sentarte o estornudar. La higiene de la zona debe ser diaria, se puede mojar siempre y cuando posteriormente se seque muy bien. Es necesario vigilar su aspecto, dejarla al aire cuando sea posible y mantener la piel hidratada;
• Pechos sensibles y dolorosos al tacto: es posible que, debido a la subida de la leche, tus pechos estén hinchados y calientes y por lo tanto duelan hasta que se vacíen en las diferentes tomas. Es recomendable realizar masajes y aplicar calor para favorecer la dilatación y la salida de la leche. Los pezones también están muy sensibles y molestan especialmente durante la succión en los primeros días, hasta que madre e hijo se coordinen en el ritmo de la lactancia;
• Hemorroides: pueden aparecer o bien en el embarazo o en el parto como consecuencia del esfuerzo de pujo. Es aconsejable lavar la zona anal después de las deposiciones y aplicar frio, también se puede usar pomadas antiinflamatorias.

Ante cualquier alteración que no cese en unos días o que no mejore con el tratamiento especificado, se deberá consultar al especialista (sobre todo si se requiere tratamiento farmacológico ya que puede afectar a la lactancia).

Ejercicio en el postparto: ejercicios de Kegel

Se recomienda comenzar a hacer estos ejercicios lo antes posible y de forma progresiva, pero siempre teniendo en cuenta el estado individual de cada mamá. La actividad debe estar orientada a favorecer el fortalecimiento de los músculos tanto del suelo pélvico como del abdomen, debilitados tras el embarazo y el parto. La recuperación de la musculatura es esencial para evitar futuras complicaciones como pérdidas de orina, prolapsos o problemas sexuales.
Para que el ejercicio sea realmente efectivo será necesario ser constante y practicarlos a diario.

La periodicidad dependerá de la etapa en la que se realice, idealmente deberían realizarse 10 repeticiones unas 4 veces/día.

Es importante saber hacerlos bien, en caso de duda consulta con el tocólogo.
Consejos a la hora de hacerlos:

• Los ejercicios pueden realizarse tumbada, sentada o simplemente de pie, como se esté más cómoda;
• Se recomienda siempre hacerlos con la vejiga vacía para evitar el riesgo de infecciones;
• No es sencillo identificar y aislar los músculos del suelo pélvico para ejercitarlos. Para aprender a identificarlos basta con que, cuando vayas al baño, cortes el chorro de la orina; esos son los músculos que debes ejercitar;
• No debes contraer los músculos del abdomen, caderas o nalgas mientras hace este ejercicio;
• La respiración y la relajación también juegan un papel fundamental.

Tipos:
1. Contraer el grupo de músculos y mantenerlos durante 5 -10 segundos. Relajar;
2. Contraer y relajar el grupo de músculos lo más rápido posible;
3. Contraer y relajar el grupo de músculos en tiempos y posteriormente acabar relajando por completo la musculatura;
4. Contraer lo más fuerte que se pueda y relajar. Repetir el proceso.

Descubre más en la guía práctica de Humana para mamás y papás.