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Por el 4/09/2017

LA MAMÁ… Y EL PAPÁ: Precauciones de la alimentación durante el embarazo

Esta información es orientativa, ante cualquier duda siempre consulta con tu médico.

TOXOPLASMOSIS
Es una infección producida por un parásito (Toxoplasma gondii), que si afecta a la mujer durante la gestación puede resultar potencialmente peligrosa, ya que, en ocasiones, el parásito puede infectar la placenta y al bebé, con el consecuente riesgo de afectación del cerebro fetal.

Habitualmente, en el primer trimestre de embarazo, a través de una analítica de sangre, determinarán si has estado en contacto en alguna ocasión con este parásito. Hasta un 15% de la población lo ha estado. En caso de que nunca hayas estado en contacto, deberás extremar las medidas para evitar el contagio en la gestación.

¿Qué es lo que provoca la toxoplasmosis?

Se estima que el 50% de las infecciones por toxoplasma se producen por comer carne infectada cruda o poco cocinada. También se puede contraer el parásito a partir de fruta o vegetales frescos contaminados, a partir de agua contaminada, o bien al tocar tierra contaminada o arena que haya estado en contacto con excrementos de gato infectado. Otra posible fuente de contagio es el contacto con boca, nariz u ojos mientras manipulamos o cocinamos carne infectada.

Pautas para preparar la comida de forma segura:
cocina bien la carne: es la única forma de asegurarse de eliminar la toxoplasmosis. Una forma de comprobar que está correctamente cocinada es si desaparece el color rosado del centro;
evita la carne curada, en sal o ahumada, como los embutidos tipo jamón serrano;
no tomes leche no pasteurizada, evita los huevos crudos, y lava y pela la fruta y la verdura antes de consumirlos;
limpia la encimera de la cocina y aquellos utensilios que hayan estado en contacto con carne, aves o marisco crudo;
evita el contacto de las manos con boca, nariz y ojos mientras estés preparando la comida y lávate siempre las manos antes de comer;
usa guantes cuando trabajes en el jardín y evita el contacto de las manos con boca, ojos y nariz hasta que te las hayas lavado bien.

LISTERIOSIS
Es una enfermedad causada por una bacteria (Listeria monocytogenes) que puede desarrollarse en ciertos alimentos. Las mujeres embarazadas tienen un riesgo 13 veces mayor de contraerla que la población normal. Puede presentarse con síntomas similares a los de la gripe en la madre, es decir, fiebre, dolor muscular o diarrea, o no presentar síntomas, pero si se transfiere al bebé puede provocar aborto natural, pérdida gestacional, parto prematuro o serias complicaciones. Para prevenir la listeriosis es importante mantener medidas básicas de higiene al manipular alimentos en casa y evitar el consumo de alimentos de alto riesgo durante el embarazo.

Evita los siguientes alimentos:
leche no pasteurizada o alimentos que puedan contenerla en su preparación;
salchichas y embutidos (a no ser que hayan sido cocinados justo antes de servir);
paté y pastas con carne para untar;
mariscos refrigerados y ahumados.

INTOXICACIONES ALIMENTARIAS
Los vómitos y la diarrea pueden comportar una pérdida excesiva de agua que altere el equilibrio químico natural del cuerpo. Para evitar cualquier intoxicación alimentaria, sigue estas recomendaciones básicas:
lava los alimentos: enjuaga bien las frutas y los vegetales crudos bajo un chorro abundante de agua antes de comerlos, cortarlos o cocinarlos;
mantén la cocina limpia: lávate las manos, así como los cuchillos, las encimeras y las tablas de cortar, después de tocar y preparar alimentos sin cocinar;
evita mariscos, huevos y carnes crudas o que no estén bien cocidas: no comas sushi hecho con pescado crudo (el sushi cocido es seguro). Alimentos como la ternera, el cerdo o las aves deben cocinarse hasta que la temperatura interna sea la adecuada.

Descubre más en la guía práctica de Humana para mamás y papás.