SLA_BO_HUMANA_BLOG_26022016_004-02

Por el 2/07/2015

QUÉ ES EL CONTACTO PIEL CON PIEL, BENEFICIOS PARA LA MADRE Y EL BEBÉ

Se conoce como contacto precoz el contacto piel con piel entre el recién nacido y su madre, nada más nacer.

El contacto estrecho entre la madre y su bebé recién nacido ha sido la norma biológica de la especie humana durante miles de años. Durante la mayor parte de la historia de la humanidad, la relación piel con piel entre madre-lactante ha aportado protección, calor, estimulación social y nutrición al bebé. Sin embargo, la asistencia médica moderna en los partos impuso un patrón de separación temprana entre la madre y el bebé, dicha asistencia médica ha representado una verdadera revolución en cuanto a aspectos como la tasa de mortandad infantil.

Ahora la medicina moderna vuelve la vista atrás y recupera una práctica que ya es habitual desde los años 70 en varios países nórdicos.

Este sistema, también llamado Método Madre Canguro, consiste en colocar al bebé nada más nacer sobre el pecho de la madre. Según los especialistas lo mejor es hacerlo colocando al bebé en posición de supino (boca arriba o de lado) mejor que de prono y con la madre incorporada y no tumbada.

Estos son algunos de los principales beneficios que las investigaciones científicas disponibles han atribuido a esta técnica:

  • Acelera el desarrollo del cerebro. El contacto piel a piel supone una experiencia multisensorial, aumenta el desarrollo de vías neuronales esenciales, lo que acelera la maduración del cerebro. Además, las investigaciones muestran que estos bebés duermen por espacios de tiempo más prolongados, lo que mejora los patrones de organización en el cerebro.
  • Reduce el stress del bebé. Ciertos estudios han demostrado que el contacto precoz del recién nacido supone para el bebé que se reduzcan los niveles de cortisol (hormona del estrés) 20 minutos después de estar en contacto con su madre. (Moore, Anderson, & Bergman, 2007). Esto se traduce en que estos bebés lloran menos y están, por lo general, más tranquilos. (Borck & dos Santos, 2012; Castral et al., 2012; Collados-Gómez et al., 2011; Flacking et al.,2012; Wildner, 2012).
  • Mejora la calidad del sueño. Un factor esencial para el correcto desarrollo cerebral en los neonatos es la calidad del sueño. Se ha comprobado que los bebés que han estado “piel con piel” con su madre tienen mayor facilidad para lograr lo que técnicamente se conoce como “sueño tranquilo” que es un sueño profundo que dura 60 minutos o más. La tranquilidad del sueño es uno de los factores más beneficiosos para acelerar el patrón cerebral y la maduración. (Stikes & Barbier, 2013)
  • Regula la temperatura corporal. Mantener la temperatura corporal es algo esencial para los neonatos, ya que aún no son capaces de valerse por sí mismos y mantenerse calientes. La capacidad de termorregulación de la madre, permite que su pecho suba o baje la temperatura y se ajuste de forma automática a las necesidades del bebé. (Stikes & Barbier, 2013)
  • Mejora el sistema inmune. Cuando el bebé se coloca “piel con piel” se estimula su sistema inmune, la madre traspasa anticuerpos a través de su piel y la leche materna al bebé, protegiéndolo incluso de alergias o infecciones nosocomiales. (Papi et al., 2007).  Este contacto también hidrata la piel del bebé, lo que proporciona una barrera protectora frente a bacterias dañinas que puedan entrar en contacto con la piel del bebé.
  • Estimula la digestión y el incremento de peso. El contacto “piel con piel” reduce el cortisol + somatostatina (inhibidores del crecimiento) en los bebés, lo que favorece una mejor absorción y digestión de nutrientes, al mismo tiempo que disminuye los problemas gastrointestinales. Con la reducción de estas hormonas, sus cuerpos conservan más grasa, lo que que ayuda a mantener el peso al nacer y mantener la temperatura.
  • Sincroniza la respiración y el ritmo cardiaco. Gracias al contacto “piel con piel”  o contacto precoz del recién nacido, el cuerpo del bebé aprende a autorregularse, lo que se traduce en un patrón regular y un latido estable del corazón y la respiración (McCain, 2005) lo que favorece que el cerebro del bebé reciba la cantidad optima de oxígeno.

Fuentes:

http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S1132-12962012000300007&script=sci_arttext

http://www.matronas.objectis.net/area-cientifica/neonatal/contacto-precoz