Prevalencia de los principales trastornos del Neurodesarrollo

Se entiende por trastorno del neurodesarrollo (TND) a la disfunción cognitiva, neurológica o psiquiátrica resultante de una alteración del desarrollo y crecimiento cerebral durante el periodo de maduración (de 0 a 18 meses).
Aunque su origen es temprano, son difíciles de detectar en las etapas previas a la escolarización. De hecho, se calcula que el 16 % de los niños tiene algún tipo de trastorno del neurodesarrollo, y de ellos, solo un 40 % se detectan antes del periodo escolar. Por ello, resulta conveniente conocer la prevalencia de los principales trastornos, tal y como se mostró en el 13º curso de actualización en pediatría de la AEPap en febrero de este año.

Prevalencia de los distintos trastornos del neurodesarrollo:

*RN: recién nacidos – Fuente: AEPAP, 2016.

Los trastornos del neurodesarrollo cursan con una gran variedad de signos clínicos, ya que pueden afectar a distintas áreas como la motora, la intelectual, la visual, la auditiva, la comunicativa y el lenguaje, o a varias de ellas de manera simultánea.

Dependiendo de su origen, se pueden clasificar en tres grupos. Por un lado, los TND sindrómicos están clínicamente bien diferenciados por un fenotipo dismórfico típico junto a otras manifestaciones sistémicas, conductuales y neurológicas. Son origen hereditario, con un patrón tipo mendeliano, siendo uno de los más conocidos el síndrome de Down.

Por otro lado, se distinguen los TND asociados en parte a una causa ambiental conocida, como por ejemplo el espectro de alteraciones en la etapa fetal por el consumo materno de alcohol, aunque pueden intervenir también factores genéticos.

En un último grupo se engloban los TND sin causa específica conocida, entre los que se incluyen, entre otros, los trastornos del espectro autista (TEA) y el Trastorno por Déficit de Atención con/sin Hiperactividad (TDHA).

Este último, es el TND más frecuente en la infancia, ya que afecta al 7 % de los escolares, y se debe a una combinación entre factores genéticos y ambientales. Las características principales de este trastorno son la inatención, el exceso de actividad para la edad y la falta de control sobre la impulsividad. La predominancia de unos u otros dependerán del niño, condicionando su vida a nivel social y académico.

En este sentido, son los padres y profesores los que suelen detectar la alteración de alguno de estos comportamientos. Además, esta es una enfermedad de diagnóstico clínico, detectable en la consulta de atención primaria con colaboración de los profesores o de un equipo de salud mental. Actualmente, no se dispone de un tratamiento curativo, sin embargo, existen opciones farmacológicas y de manejo que ayudan a disminuir la frecuencia e intensidad de los síntomas. Cabe destacar que uno de los puntos más importantes sobre los cuales se debe incidir es el del fracaso escolar, ya que un aumento de los logros en este aspecto, mejorará la autoestima del niño y por ello colaborará a una mejora de su calidad de vida.

Referencias:

  • García Pérez MA, Martínez Granero MA. Desarrollo psicomotor y signos de alarma. En: AEPap (ed.). Curso de Actualización Pediatría 2016. Madrid: Lúa Ediciones 3.0; 2016. p. 81-93.
  • Lora Espinosa ADíaz Aguilar M. El niño y adolescente con trastorno por déficit de atención con/sin hiperactividad [Internet]. Familia y Salud. 2011 [cited 8 September 2016]. Available from: http://www.familiaysalud.es/sintomas-y-enfermedades/cerebro-y-sistema-nervioso/tdah/el-nino-y-adolescente-con-trastorno-por
  • Artigas-Pallarés J, Guitart M, Gabau-Vila E. Bases genéticas de los trastornos del neurodesarrollo. Rev Neurol 2013; 56 (Supl 1): S23-S34.