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Por el 29/06/2016

Reforzar las buenas conductas y mucho cariño: educación positiva para tu bebé

Comportamientos del bebé

Reforzar las buenas conductas y mucho cariño

Muchas veces, por falta de paciencia o por un mal día perdemos los papeles y castigamos a nuestros pequeños sin parar a pensar exactamente lo que esa reprimenda puede conllevar. Es preferible aplicar otras técnicas antes de castigar porque a menudo el chiquitín puede confundirse, no entender a qué va relacionado ese castigo o incluso podría repercutir negativamente en su autoestima. En definitiva, la educación de los pequeños tiene como objetivo construir unos principios y valores basados en conductas positivas.

Los bebés no dejan de absorber cada estímulo que les llega de su alrededor. Continuamente están recibiendo información de todo tipo y los padres, como responsables de su educación, tienen que filtrar esa información para que puedan diferenciar entre lo bueno y malo. Insistir en lo que está bien, elogiar las buenas conductas y reforzarlas tiene que ser prioritario a castigar.

El castigo no debe de emplearse a no ser que sea el último recurso que les quede a los papás. Es el último cartucho. Éste tiene que ser proporcional al hecho en cuestión y lo único que debería conllevar es a una modificación de conductas inadecuadas del pequeño hacia conductas buenas, reforzando los cambios positivos del chiquitín.

Cómo afrontar una llamada de atención a tu chiquitín:

– Decirle inmediatamente lo que ha hecho mal para que relacione el porqué de esa llamada de atención. Gritar o ponerse nervioso no funciona en absoluto ya que le puede confundir y en consecuencia no asociará la conducta inapropiada a la explicación que se le esté dando.

– Reforzar conductas positivas. Todos nos equivocamos, pero aprendemos de nuestros actos. Los pequeñines igual. Los papás tienen que hacerles ver cuándo han mejorado una conducta negativa.

Para concluir, no hay que olvidarse de las dosis de cariño que necesitan. El cariño y las muestras de afecto afianzarán su inteligencia emocional. Además, promueven la relajación y tranquilidad del pequeño, proporcionándoles una sensación de protección necesaria para su desarrollo. Una educación basada en comportamientos y conductas positivas viene acompañada de grandes dosis de cariño y afecto. Y último, pero no menos importante, el cariño hace felices a los bebés. ¡Ellos se merecen ser felices!

Fuentes:
Jennifer E. Lansford, PhDa, Sombat Tapanya, PhDb, Paul Odhiambo Oburu, PhDc, Duke University, Center for Child and Family Policy, EE.UUª, Chiang Mai University, Departamento de Psiquiatría, Tailandiab, Maseno University, Keniac
Familia y Salud. (2013). Prohibido dejar sin recreo. [Internet] Disponible en: http://www.familiaysalud.es/vivimos-sanos/salud-emocional/en-el-nino-mayor-y-adolescente/prohibido-dejar-sin-recreo [Acceso el 26 de Junio del 2016].