Tendencias en Cronobióticos: Melatonina en la regulación del ritmo sueño-vigilia

El ritmo sueño-vigilia está regulado por relojes internos. Diferentes estímulos externos alteran los ritmos biológicos, pudiendo generar trastornos del sueño que afectan a los niños y a su entorno. La melatonina es la hormona que regula el ritmo sueño-vigilia y su uso disminuye el tiempo necesario para conciliar el sueño.

La cronobiología estudia los ritmos biológicos, dentro de los cuales, el ritmo sueño-vigilia es una de las funciones biológicas principales.

Diferentes estímulos externos regulan el ritmo sueño-vigilia, estos son las fases de luz/oscuridad, la actividad física, la alimentación y los contactos sociales (1). Un desequilibrio en estos estímulos, como la exposición a la luz artificial, el sedentarismo o el exceso de ejercicio en las últimas horas del día, así como el exceso de alimentos, entre otros, alteran los ritmos biológicos, generando cronodisrupción y perturbaciones como los trastornos del sueño (2).

La N-acetil-5-metoxi-triptamina, conocida como melatonina, es la hormona endógena producida principalmente en la glándula pineal durante la noche a partir del aminoácido L-triptófano, y vitaminas antioxidantes proporcionadas en los alimentos. Su secreción está regulada por el reloj circadiano presente en el núcleo supraquiasmático del hipotálamo (NSQ). A su vez, la melatonina actúa sobre el sistema circadiano, por lo que es un cronobiótico, además de poseer un efecto estimulante del sueño (3).

La producción de melatonina aumenta al anochecer y se produce un pico de secreción entre las 2 y las 4 de la madrugada, descendiendo de manera brusca en la segunda mitad de la noche (4).

Figura 1. Relación entre melatonina endógena, inicio de la secreción nocturna de melatonina y sueño libre (4). DMLO: dim light melatonin onset (“inicio de la secreción nocturna de melatonina”).

Diferentes factores pueden alterar el ritmo de liberación de melatonina. Este es el caso de los niños que realizan la siesta, observándose que presentan una liberación de melatonina más tardía que aquellos que no la realizan. Esto va asociado al retraso en la hora de acostarse y una menor duración del sueño, ya que la hora a la que se despiertan no varía (5).

Por otro lado, en aquellos niños en los que sucede dificultad para iniciar o mantener el sueño se producen alteraciones funcionales tanto en el propio paciente como en la familia y el entorno cercano. En estos casos se evidencia que el uso de melatonina disminuye el tiempo necesario para conciliar el sueño (3,6).

Adicionalmente, el uso de melatonina mejora significativamente otras condiciones comúnmente asociadas a los trastornos del sueño como la dermatitis atópica. En concreto, tras tomar melatonina durante 4 semanas, se observa una mejora en el tiempo necesario para conciliar el sueño y una reducción de la severidad de la dermatitis (6).

Tabla 1. Consenso sobre el uso de melatonina en niños y adolescentes (3).
Insomnio de inicio
Escenario Niño/adolescente con insomnio de inicio
Objetivo Reducción latencia de sueño
Uso de melatonina Adecuado Nivel de evidencia: B
Dosificación Niños: 1-3 mg
Adolescentes: 1-5 mg
Nivel de evidencia: C
Nivel de evidencia: Consenso
Momento administración Niños: Una hora antes de la habitual para irse a dormir.
Adolescentes: Una hora antes del horario de sueño determinado por agenda libre de sueño.
Siempre a la misma hora.
Nivel de evidencia: Consenso
Duración Niños: 3 semanas
Adolescentes: 4 semanas
Nivel de evidencia: Consenso

Referencias:

  1. Garaulet M, Madrid JA. Chronobiology, genetics and metabolic syndrome. Curr Opin Lipidol.2009 Apr;20(2):127-34.
  2. Madrid JA. Un reloj de 2 a 25 horas. En: I Humana Scientific Sesion. Sintra; 2015.
  3. Pin Arboledas G, Merino Andreu M, et al. Consenso sobre el uso de melatonina en niños y adolescentes con dificultades para iniciar el sueño. An Pediatr (Barc). 2014 Nov;81(5):328.e1-9.
  4. Bonmati-Carrion MA, Middleton B, et al. Circadian phase assessment by ambulatory monitoring in humans: Correlation with dim light melatonin onset. Chronobiol Int. 2014;31:37-51.
  5. Akacem LD, Simpkin CT, et al. The Timing of the Circadian Clock and Sleep Differ between Napping and Non-Napping Toddlers. PLoS One. 2015 Apr 27;10(4):e0125181.
  6. Chang YS, Lin MH, et al. Melatonin Supplementation for Children With Atopic Dermatitis and Sleep Disturbance: A Randomized Clinical Trial. JAMA Pediatr. 2016 Jan 1;170(1):35-42.