pros y contras del uso del chupete

Pros y contras del uso del chupete

Posted by admin at 8:02 PM on Nov 7, 2019

Share:


La succión es uno de los instintos naturales más importantes del bebé en sus primeros meses de vida y por ello, necesita ser apoyada de la mejor forma.

El chupete nace con ese objetivo, convirtiéndose con el paso de los años en una de las herramientas más clásicas y extendidas en el desarrollo del bebé, pero que a su vez presenta tanta información y desconocimiento que algunas mamás todavía necesitan cierta orientación para usarlo como se debe.  

Desde Humana os contamos los pros y contras de su uso en el desarrollo de tu bebé. ¡Toma nota con atención, que una vez acabes de leer esta breve guía habrás aprendido muchas cosas!
 

Pro: el chupete calma la ansiedad del bebé (y la de la familia)

¿Sabías que con el uso de un buen chupete se evita que el niño se introduzca el dedo en la boca, calma el llanto y ayuda a que concilie el sueño? Estos 3 aspectos tan simples y tan importantes hacen que el peque reduzca el estrés a un ritmo sorprendente y que se relaje de forma natural.

Podemos suponer que esto lo sabes de sobra, sin embargo, lo que seguro que desconoces son otros resultados adicionales:

  1. Dormir mejor supone crecer más sano.
  2. Descansando por la noche se recargan las pilas para explorar.
  3. Calmar la ansiedad hace que el pequeño sienta un mayor bienestar.
  4. En un entorno más calmado los padres podemos descansar algo más.

 

Contra: su uso sin límites conlleva complicaciones en la formación de los dientes

Un uso descontrolado es tan contraproducente que los expertos en la salud lo advierten con regularidad.

Tal y como recomienda la Asociación Española de Pediatría, el uso del chupete solo se recomienda después de la primera semana de vida y hasta los 12 meses de edad para evitar complicaciones en el desarrollo óseo y en el lenguaje.

Un niño que a diario utiliza el chupete termina impidiendo que sus dientes y paladar se desarrollen adecuadamente, por lo que nuestro consejo no puede ser más claro: chupete sí, pero con moderación.

 

Pro: el chupete es un aliado contra el SMSL

El pro más grande de los que puedan existir empieza por “E” de “evitar lo peor”. Estudios recientes avalan que gracias a la utilización del chupete desde el nacimiento se reduce el riesgo de sufrir el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) tan temido durante la noche.

Aunque su causa sigue siendo desconocida, con el paso de los años se han identificado elementos diferenciales que previenen el SMSL. Uno de ello es colocar al bebé boca arriba en su cuna, y el que hoy protagoniza el artículo, el uso controlado del chupete.

Para obtener más información os dejamos un artículo de la Asociación Española de Pediatría en el que ahondan en este importante tema:

https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/201103-chupete-lactancia.pdf

 

Contra: dificulta la expresión del bebé

Si queremos favorecer la expresión del pequeño y el aprendizaje del lenguaje tenemos que facilitarle las cosas, y con un chupete en la boca todo el día expresarse es algo complicado.

Una vez empiece a pronunciar sus primeras palabras nuestra recomendación pasa por utilizarlo siempre y cuando sea estrictamente necesario (básicamente para calmar la ansiedad), así se favorecerá que el bebé exprese sus sentimientos, emociones o inquietudes sin obstáculos.

 

Pro: mejora el desarrollo de las vías respiratorias y ayuda a espaciar las tomas

El uso del chupete ayuda a desarrollar los mecanismos cerebrales que controlan el desarrollo de las vías respiratorias superiores, mejorando así su capacidad pulmonar. Esto conlleva una reducción del riesgo de que aparezca el síndrome de muerte súbita.

Por otra parte, el hecho de contar con una distracción eficaz como el chupete le ayuda a calmar su instinto de succión, lo que terminará espaciando la necesidad de las tomas. 

 

Contra: fuente de infecciones y caries

Sumergir el chupete en batidos o zumos no solo resulta contraproducente para su salud, sino que además terminará relacionando el chupete a la ingesta de azúcar. ¡Error!

Para evitarlo, cada dos días esteriliza el chupete, y cada mes cámbialo por uno nuevo. Nada de darle sabor y nada de obligarle si no lo tolera, pero tampoco debemos permitir que succione su propio dedo.